Si viajas a Mallorca y quieres descubrir su lado más auténtico, no puedes dejar fuera de tu ruta la Serra de Tramuntana. Este paraíso natural, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, recorre la costa noroeste de la isla y enamora a todo el que la visita. Montañas que se funden con el mar, pueblos de cuento y miradores que te dejan sin aliento… ¡prepárate para una de las experiencias más mágicas de tu viaje!

La Tramuntana es perfecta para los que buscan naturaleza y aventura. Aquí encontrarás montañas imponentes como el Puig Major (el más alto de Baleares), acantilados vertiginosos, olivares centenarios y rutas de senderismo espectaculares como la GR-221, la Ruta de Pedra en Sec.
¿No te apetece tanto caminar? No pasa nada: recorrer la carretera panorámica de la sierra ya es una experiencia en sí misma, con curvas que llevan a miradores inolvidables como Sa Foradada o Es Colomer.
Concretando… Lo que nos importa: los pueblos con encanto 😊
Uno de los grandes atractivos de la Tramuntana son sus pueblos, auténticos y llenos de historia:

- Valldemossa: Sus calles empedradas y la famosa Cartuja (donde vivieron Chopin y George Sand) la convierten en una parada imprescindible.
- Deià: Refugio de artistas y bohemios, con vistas espectaculares y la encantadora Cala Deià.
- Sóller: Rodeado de naranjos y montañas, conecta con su puerto a través de un tranvía histórico que es toda una experiencia.
- Fornalutx: Pequeño y precioso, considerado uno de los pueblos más bonitos de España.
- Pollença: Ideal para perderse por sus calles, subir los 365 escalones del Calvari y acabar con vistas de postal.
La Tramuntana no es solo paisaje: es también historia y tradición.
Durante siglos fue una zona agrícola, y todavía se conservan los bancales de piedra seca y los olivares que han dado forma al paisaje. Aquí también encontrarás lugares cargados de espiritualidad como el Santuario de Lluc, centro religioso de Mallorca, y antiguas torres de defensa que recuerdan tiempos de piratas.
Experiencias que no puedes dejar pasar
- Degustar una coca de patata en Valldemossa con un café con leche bien caliente.
- Disfrutar de un atardecer inolvidable en el mirador de Sa Foradada.
- Sentirte en otra época viajando en el tranvía de Sóller hasta el puerto.
- Relajarte en calas escondidas como Cala Deià o la impresionante Sa Calobra (te lo seguimos recordando porque es una … ¡FANTASÍA!
- Pasear por mercados locales en pueblos como Pollença y llevarte un trocito de la isla contigo.
En definitiva, visitar la Serra es viajar al alma de Mallorca. Un lugar donde la naturaleza, la cultura y la tradición se dan la mano para ofrecerte una experiencia única. Tanto si eres amante de la aventura como si prefieres pasear con calma y disfrutar de un buen atardecer, la Tramuntana te conquistará.